Cartas a Lolaflor

No fue suficiente, no bastó con la protección del grueso cristal. Resbaló, abatida como un pájaro, se precipitó y estalló. Recuerdo los pétalos despojados de su camada, impulsados por el agua, que poco ya les preservaba del frio suelo. Y después las pisoteo. ¡Que torpe!, ¿es que no fue suficiente con ser victimario accidental de … Continua la lectura de Cartas a Lolaflor